Te para tres
Uno viene entre la oscuridad y se sienta, a veces no sabe que fuerzas son aquellas que te atraen como un imán, que es lo que mueve tus dedos sobre el teclado, que es lo que repasa sobre tu mente o que extrañas fuerzas de gravedad universales te sujetan al piso donde debes acomodarte espacialmente a expresar.
Las noches han sido cortas y la luna a montado su ciclo más de veinte veces ya, en cada uno de ellos ha habido instantes donde has mirado al cielo y te has dado cuenta por el crecer de tus uñas que se ha coronado en el cielo la reina en plenitud, como un ser inconciente de si mismo sólo sabes que de vez en cuando nunca has dejado de mirar al cielo.
Después de muchos recorridos caminos, en encuentros de extraterrestre abducción, desafíos y contantes golpes de espalda reconociste caer en diversas zanjas del camino. Aparecieron sillas en las carreteras, esas que te invitaban a parar, pero con la natural tozudez de los hijos de enero, de esos que poseen vanguardia sobre el número 12, que se coronan con espinas de sauce y que se visten de negro rodeados de historias de magia y eternidades, te paraste a medio poder y seguiste incluso con las manos avanzando entre escarchas de noches heladas que más que derrumbarte te alentaban a esperar el sol naciente, que muchas veces no sabes si te debilita o te fortalece, porque sabes muy bien que el femenino del cielo es el que te domina en muchos pensamientos.
Se perdieron las marcas, aquellas hechas de tu contacto terrenal con la naturaleza, impregnadas en tus manos. El anillo se cayó y las pulseras fueron desapareciendo una a una, quebrajadas por el sol y el agua. Luego sentiste la necesidad y hoy se han recuperado, algo nuevo bajo tus elecciones nuevamente adornan tu mano, aquella, la derecha que te inspira resistencia a creer que es tuya y que sólo te recuerda que tu mete debe funcionar más a la izquierda y que tu vida se rodeo de colores más tierra y menos de cielo.
Existieron tiempos de límite impuesto. Mirando el calendario dijiste que en ese punto había un tope, que desde allí en adelante las decisiones cambiarían y el abrigo caería o la camisa sería puesta al revés, aunque sabías que más que voltear tus ropas sería voltear un poco tu acrónico espíritu... bueno si es que tienes uno.
Y ahora estas parado frente al espejo nuevamente, los límites solo dieron paso a nuevos caminos, entraste en un ropero y te encontraste con un jardín secreto que ni siquiera pensaste encontrar, pero que de alguna forma seguía el camino planeado desde la concepción.
La noche es larga hoy, queda tan poco para que un grano de sal vuelva a desprenderse de tu cuerpo, quizás una estaca nuevamente retoque tu cuerpo, ya han sido tantas que resulta incontable y además muchas veces te parece que hablar de ello pareciera alardear así que te guardas todos esos pensamientos para ti, para que, sólo son tus pequeños detalles aquellos que nadie ve, aquellos que los ojos no leen, aquellos que se descubren cuando bajas las defensas contraídas por milenios.
A veces aparece el rostro de ella, como si pudieras verla desde dentro del vientre, cuando aun te alojaba y no pensaste que se iría. La imagen de una mesa sin adornos se asoma entre la ventana que muchas noches dejas abierta y vez un mantel que resulta blanco, entre dos sillones y una maquina de coser. Recuerdas los llamados de la pieza contigua y saltan espacios congelados, quizás solo pequeños atisbos del pasado, el agua caliente y las miradas sin palabras. Luego algo golpea tu costado, aquel que puede que haya sido clavado con una lanza y te das cuenta que aquello se ha repetido a través de la vida como una constante señal, como un reflejo de luz en el cielo marcado con un murciélago. ¿Cuántos son?, no los quieres contar, pero ha sucedido, sus cabellos se asoman y te vez ahí de nuevo en una mesa y un instante sin palabras, reflejos de retinas cruzadas, pequeños cristales abandonándolos y tú sin decir nada, entiendes que muy poco que se musicalice puede decir más que aquello, no hay soluciones, solo tiempo, piel, latidos, tacto y refugios.
Eclipses de luna roja, se cubren de mantos de horas blancas, donde las olas rompen las arenas del tiempo cuando mojan tu piel mirando la nada, y sueles preguntarte que pasará cuando estés bajo un nuevo cielo, un cielo adornados con nuevas estrellas, recubierto de osas mayores y menores, que pasará si el lucero es reemplazado por una estrella que guió a navegantes por siglos que para ti será solo una luz en el cielo donde siempre falte tú cinturón de Orión, y lo único tuyo se la cara resplandeciente de la dama blanca. Pero y ¿Cuándo las noches sean tan largas sin ella? Ahí quizás solo quieras volar hasta esos pequeños paisajes tuyos, de costas ocultas de tesoros piratas, con viajes eternos de carretera que simplemente tomaste hasta alcanzar un destino, sin disfraz, sin garras, sin capa, sin nada.
Porque a veces sientes que te hubiera gustado compartir mil vidas distintas en paralelo, que pudiste ser parte de mundos contiguos. Hubieras tomado si la física te hubiera dejado, cada uno de aquellos espacios con figuras especiales que has ido recolectando, le hubieras dado a montones detalles para recordarte y espacios para que sólo un pequeñísimo y lúcido pensamiento se perpetuara en el tiempo.




4 Divagaciones al respecto:
a veces sientes que te hubiera gustado compartir (vivir) mil vidas en paralelo...
si..y tal vez lo hacemos sin darnos cuenta
La luna, Ella...los reflejos, tantas cosas en tus divagaciones...como en mis cavilaciones, cuando nos invaden buscamos un sitio donde ponernos a salvo, donde plasmar algo que no se termina de parir...
Ella está para ti, siempre, siempre de los siempre, no se ha ido...porque en el amor nadie se va, está albergada también en ese amor inmenso y eterno que es como un gran vientre que nos acoge a todos...como somos, como fuimos, como seremos...(ese pensamiento a mi me quita el frío)
siempre es un agrado leérte
abrazo Shadow
Wuau ! Qué familiar léerte de nuevo....
Por qué tanta nostalgia ????
Cómo pasó el cumple ????
Abrazo y beso
Marce
mundos y vidas paralelas... dos cosas difernetes y dificiles de digerir... ineresantes reflexiones....
eres acuario? amigo de la oscuridad...
besos planeadores :)
"Porque a veces sientes que te hubiera gustado compartir mil vidas distintas en paralelo, que pudiste ser parte de mundos contiguos."
Wow, hermano, me encantó tu texto, en especial ésta frase.
Nostálgico, oscuro, interno, herido, pero a la vez luminoso, bajo la sombra del crimen del que se ha hecho la desgracia, es como si describieras con brocha astral, como si supieses lo que muchos sentimos a lo lejos, y a lo cerca, o será, posiblemente, que somos humanos viviendo la historia de nuestras vidas.
Prometo regresar a leerte, ¿un saludo grande desde México!
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