viernes 20 de junio de 2008

Monólogo

boomp3.com

Privatizado, si privatizado es un buen término, así uno puede dejarse estar. Hace demasiado tiempo que no se hacen las cosas que son parte de uno, desde el caminar de noche, desde el meterse debajo del agua, desde contemplar la luna, desde contemplar las horas pasar. Es que resulta hoy en día tan difícil poder sentir las cosas tan parte de uno. El rojo no es ni la mísera parte del blanquito, es tan parte de nada, quizás lo único que le da un rastro de familiaridad es el murciélago chiquito colgado en su espejo retrovisor, creo que sin él ni siquiera lo reconocería. Hay un pequeño cansancio rondando por mi espalda, hay un pequeño despojo de reconocer que das mucho para lo que debieras.

Que terrible, tratas de tocar una canción y los dedos no alcanzan para marcar las notas, mi mano está tan dura y genéticamente corta, decepcionando te rindes y prefieres escucharla. Muestras más de estupor hacia el desvariante sentido de limitaciones en los pasos. Y esa maldita molestia en los nudillos de la mano derecha, que no deja, que parece que ha decidido gobernar por el tiempo que ella dictamine.

Lejos de mucho, lejos de poco, puede que sea un vaivén de una marea otoñal, pero el invierno ha llegado y en la noche más larga sólo pienso en dormir y después de tanto sin escribir en mi carcomida piel, lo único que termino haciendo es hablar de mí. Qué monótono monólogo, si ni siquiera es aspirante a una obra de teatro infantil. Pareciera sólo ser la víspera de siempre, un día más como aquel que fue y que vendrá, pero no es rutina no es ni siquiera un estado cíclico tan circadiano como podría parecer.

Cómo se sentirá ser catatónico y someterse al temor de dormir tan profundamente que mañana despiertes en una caja, que el corazón se disminuya hasta casi no sentirse, a sufrir un desdoblamiento perceptivo, mirarse desde afuera y reír, reír de lo gracioso que te vez inerte y sin sentido.

Algo huele a tierra últimamente, serán las pasadas lluvias que se quedaron impregnadas, o es el humor negro dejando espacios de humedad entre las palabras. Pero entonces el aire debería sentirse más libre y purificado, algo no concuerda, será mejor buscar un lápiz de cera y marcar los bordes de algún dibujo a ver si algo de color sobresale.

Érase que se era una vez un viejo cuento de una sombra escribiendo en blanco, pero un código secreto entre líneas seguía en negro para dejar, a ver si lo podían leer entre líneas, ahora sólo es una mezcla de descripciones, un simple monólogo dejado para arqueólogos que no existirán.

Canción: Hoy es la víspera de siempre
Cantante: Silvio Rodriguez
Imagen: Google

5 Divagaciones al respecto:

jenipher dijo...

Dulce SHaDoW...

Formas, texturas... aromas... tan propias, con tanta identidad... tanta, que a veces sentimos que queda un poco de ella en nuestras cosas... y les damos un valor que de verdad no eXiSTe... y sólo quedamos nosotros... y nos sentimos humanos, cansados... agotados, doloridos... centrados... nos encontramos, nos miramos y nos hablamos...

Y quizás ese lápiz de cera logre el efecto deseado... y mejor si consideramos que ni las lluvias torrenciales podrán borrarlo... Hay de varios tipos y de tantos colores, seguro encuentras uno que te guste, para dar color a lo que quieras... y si sigues eligiendo el negro, pues será que simplemente sigues la línea de siempre...

No importa si el monólogo es para quien no sepa leerlo... basta con que tú sepas lo que quieres decir...

Dulces cariños de invierno...

Eva dijo...

Los blogs en realidad no son más que éso: monólogos proyectados hacia el exterior. Sirven como medio de expresión y de comunicación. Basta con que sean importantes para el que los hace. Creo que no importa mucho que terceros entiendas nuestros palabras llenas de dobles sentidos.

Besos.

Eva dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
La Gata Insomne dijo...

yo leo entre lineas la sombra de las palabras y las voy descifrando
veo un alma afligida tratando de esconderse de lo que no se puede

aunque estés entre sombras, siempre te veo

un beso

Naty dijo...

Un monólogo entre líneas, que creías tuyo, pero que nos/me pertenece (y que suerte ;) Saluditos :)